Por: Armando Mixcoac

Muchas personas creen que para vivir una experiencia de voluntariado acompañada de un viaje increíble tienes que cruzar fronteras y trasladarte hasta el otro lado del mundo. Por supuesto, en este espacio hemos contado de varias oportunidades que Nomad Republic tiene disponibles para que viajes a lugares fantásticos y realices actividades que impacten positivamente en esas regiones y en todo el planeta. Pero no hace falta que te subas a un avión y vueles durante horas: México cuenta con una gran cantidad de lugares que te provocarán felicidad por vivir en este país.

Uno de ellos es Puerto Escondido. Cuenta la leyenda que el pirata Andrew Drake, hermano del célebre Francis Drake, secuestró a una joven mixteca de una aldea y paró en lo que ahora es Puerto Escondido, que entonces era un pedazo de costa sin ningún habitante, totalmente desolado, donde planeaba descansar. La mujer saltó del barco por la borda y se refugió en la profundidad de la selva, en las faldas de la Sierra Madre Occidental. Blake y su tripulación buscaron a la mujer y, al no encontrarla, se refirieron a ella como «la Escondida». Con el paso del tiempo toda la bahía conservó ese nombre. Hasta la década de 1930 permaneció mayormente deshabitada, a pesar de su cercanía con otras famosas playas como Huatulco o Acapulco; especialmente por la densidad de la selva que protege al puerto, su actividad comercial inició como centro de exportación de café.

Hay muchísimas cosas por descubrir en Puerto Escondido, por ejemplo su playa Zicatela (que significa lugar de espinas grandes) está ranqueada en el cuarto o tercer lugar a nivel mundial para practicar surfing; todos los años se realizan en ella grandes torneos de este deporte, en olas que llegan hasta los seis metros de altura. Pero no te asustes, si no eres de los que aman los deportes extremos, hay otras playas, como la Principal, donde el oleaje es tranquilo, ideal para nadar; también puedes bucear en la playa Carrizalillo o esnorquelear en la llamada Puerto Angelito.

En una región que mezcla la selva de las montañas, el clima cálido subhúmedo y unas costas tranquilas, se crea un ecosistema ideal para ser hábitat de diversas y especiales flora y fauna. Puerto Escondido es uno de los puntos del Pacífico mexicano donde las tortugas marinas acuden todos los años a desovar sus huevos. Es un procedimiento impresionante, las tortugas viajan por el mar, a veces miles de kilómetros, hasta llegar a las playas, donde cavan unos hoyos en la arena y depositan sus huevos. Después de algunas semanas, las pequeñas tortugas salen de los cascarones y deben encontrar el camino hacia el mar completamente solas.

El iguanario La Barra es un proyecto local, gestionado por habitantes de Puerto Escondido, un centro de recuperación de animales, puesto que algunas personas acostumbran cazar y comer tanto iguanas como tortugas marinas, y ambas especies están amenazadas. En este lugar puedes apoyar de muchísimas maneras: rehabilitando espacios para los animales, conviviendo y familiarizándote con ellos, apoyando en mejoras para la infraestructura y administración del lugar. También contribuirás a rescatar los huevos de tortugas y liberar a las recién nacidas cuando llegue el momento. Además —como una de las acciones más importantes en nuestro programa— podrás compartir estas experiencias con las personas locales y otros visitantes de todas partes del planeta, generando una conciencia y educación ambiental que propicie, a futuro, que estas acciones crezcan y se repliquen.

Puedes permanecer en Puerto Escondido desde una hasta doce semanas con nuestro programa, disfrutar de las increíbles opciones que este remanso de tranquilidad y diversión tiene para ti en nuestro país, así como retribuir a la sociedad y población local con trabajo para el bien de todos: personas, animales y plantas.

VIAJA A PUERTO ESCONDIDO