Aunque el voluntariado es un concepto viejo, hacer este tipo de viajes se ha vuelto más y más popular durante los últimos años. Las primeras organizaciones de voluntariado surgieron entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX (La Cruz Roja, el Club de Leones, el Club Rotario). Cuando las potencias europeas abandonaron sus colonias en África y el Sureste de Asia a principios de la segunda mitad del siglo XX, se popularizó la idea de viajar con causas sociales a países como Sudáfrica, Kenya, Tailandia, e India. Hoy, el voluntariado está disponible para todos, y es una de las mejores maneras de crecer como persona al mismo tiempo que se conocen lugares increíbles y culturas completamente diferentes a la propia. Además, ¿quién se ha sentido mal después de ayudar a otra persona? Aquí te ponemos algunas razones para hacer un viaje de voluntariado.

1. Conocer gente con historias diferentes, pero preocupaciones iguales. 

Cuando hagas un viaje de voluntariado, toda la gente que conocerás compartirá tus preocupaciones por el bienestar social del mundo. No hay duda: vas a hacer amigos para toda la vida. Te vas a divertir. Te vas a enamorar. Vas a conocer personas que cambiarán tu perspectiva del mundo.

2. Aumenta la competitividad de tu CV

     Cada vez más, las universidades y empresas buscan cualidades extra en los aplicantes. Si tienes los mismos estudios y calificaciones que otra aplicante, pero ella conoce el mundo y ha hecho voluntariados, ¡tiene mejores oportunidades de ser elegida!

3. Aprende cosas de ti que no sabías

     Alguna vez alguien me contó que la cura contra el cáncer está en la cabeza de una persona que ni siquiera estudió medicina. Esto quiere decir que si no pruebas cosas diferentes, nunca vas a saber si tienes habilidades que no conocías. Los voluntariados provocan situaciones que te pondrán a prueba. Regresarás siendo una persona más completa.

4. Se siente bien

     ¿Has ayudado a desconocidos en la calle? ¿A compañeros en la escuela? Pregunta seria: ¿Alguna vez, después de ayudar, te has sentido mal? La respuesta, apuesto, es no. Uno de los sentimientos más lindos que podemos experimentar los humanos es el que llena el pecho después de ayudar a otra persona. Imagínate hacer un viaje en el que todo el tiempo tienes esa hermosa sensación.

5. Invierte tu tiempo, no lo gastes 

     Estos viajes te ayudan a encontrar una mejor versión de ti. He escuchado a cientos de voluntarios cuando regresan, y todos están de acuerdo: creían que iban a cambiar el mundo, y el mundo los terminó cambiando a ellos.
¿Has hecho viajes de voluntariado? ¿Se te antoja hacer uno y no sabes por dónde empezar? ¡Platica con nosotros!